Las OTAs no son el enemigo: son la vitrina | Plus + Hospitality ¿Depender de Booking es un problema? Solo si no tienes estrategia propia. Descubre cómo usar las OTAs a tu favor y potenciar tu venta directa.
Booking, Expedia o Airbnb son el primer lugar donde millones de viajeros descubren hoteles que de otra forma nunca habrían encontrado. Eso tiene valor real. Negarlo es un error estratégico.Pero hay un dato que conviene conocer antes de cualquier opinión.En 2025, las OTAs captaron el 63,4% de las reservas globales de hoteles independientes, dos puntos porcentuales más que en 2024. En España, esa cifra alcanzó el 76,7% — la más alta de Europa. (Fuente: Cloudbeds, El estado de los hoteles independientes 2026, basado en 90 millones de reservas en 180 países) El problema no son las OTAs. El problema es lo que ocurre cuando ese viajero, después de descubrirte en Booking, te busca directamente. Porque muchos lo hacen. Y si tu web no está a la altura, vuelven a Booking y reservan allí.
Lo que cuestan las OTAs — en números reales
Las comisiones de las OTAs han subido de forma significativa en los últimos años. Si antes rondaban el 10%, hoy el rango medio oscila entre el 15 y el 30% por reserva para hoteles independientes. (Fuente: Cloudbeds, A Guide to OTA Commission Rates, 2025) La reserva directa, en cambio, tiene un coste de distribución de entre el 4 y el 5%. En una habitación a 150€ por noche, la diferencia supera los 20€ por reserva. En 100 noches ocupadas, son más de 2.000€ que no llegan a tu cuenta.Hay otro dato que raramente aparece en la conversación: la tasa de cancelación de las reservas vía OTA se situó en el 21,8% en 2025, más del doble que el 10,6% registrado en las reservas directas. (Fuente: Cloudbeds, El estado de los hoteles independientes 2026) Los clientes que reservan directamente ya han decidido ir a tu casa. No están comparando precios en un catálogo.
Lo que las OTAs no pueden darte
La relación con el huésped. Cuando alguien reserva a través de una OTA, los datos del cliente pertenecen a la plataforma. No puedes contactarle antes de la llegada. No puedes fidelizarle para la siguiente reserva. No puedes ofrecerle nada personalizado porque, sencillamente, no sabes quién es.La reserva directa cambia eso por completo: te da nombre, email, preferencias, y la posibilidad de construir algo real.
Lo que dicen los propios hoteleros
Incrementar la venta directa es el objetivo prioritario para el 52% de los hoteleros europeos, según datos recogidos por Hosteltur y Cloudbeds. Y casos concretos en España lo confirman: el Hotel La Brisa del Mar, con solo nueve meses de actividad, ya supera el 30% de reservas directas sin inversión en marketing, gracias a un branding coherente, una propuesta de valor clara y una estrategia de distribución eficaz, según recogió Hosteltur.
El equilibrio que funciona
No se trata de salir de Booking. Se trata de no necesitar quedarse.Los alojamientos que mejor funcionan usan las OTAs como canal de visibilidad — para ser descubiertos — y en paralelo construyen un ecosistema propio: una web que convierte, un motor de reservas, una identidad de marca reconocible y una estrategia de fidelización.Según proyecciones de Skift Research, los canales de reserva directa de los hoteles podrían superar a las OTAs en volumen antes de 2030. Los que empiecen a construir ese canal ahora llevan ventaja.
¿Tu web está lista para recibirlos?
Si tu alojamiento depende de las OTAs para más del 60% de sus reservas, no es un problema de visibilidad. Es un problema de estrategia. Y eso tiene solución.