Los pequeños alojamientos tienen un potencial enorme. El problema es que nadie les enseña a capturarlo.

 

Las OTAs te comen el margen

Booking y Expedia se llevan entre el 15 % y el 25 % de cada reserva. Tu equipo trabaja, tu hotel se llena… pero el beneficio se lo queda otro. Y encima dependes de su algoritmo para ser visible.

 

Sin imagen ni voz propias

Tu hotel tiene personalidad, pero el mundo no lo sabe. Las redes sociales van sin rumbo, el branding no refleja quién eres, y no hay una historia que enganche a quien debería ser tu cliente ideal.

 

Tu web no vende

Tienes una web, pero los visitantes la abandonan sin reservar. Falta alma, falta velocidad, falta un motor de reservas que convierta. El huésped termina reservando en Booking aunque ya te conocía.